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viernes, 16 de abril de 2010

Primera rueda de prensa. Organizadora

El profesor Antonio Bravo, investigador de la UNET

La bioingeniería facilita el análisis de señales e imágenes cardíacas


Johana Fernández 17/04/2010



Por la falta de recursos e incentivos en Venezuela, hay una fuga de talentos hacía el exterior

El responsable del grupo de Bioingeniería de la Universidad Nacional Experimental del Táchira, Antonio Bravo quien fue acompañado por Oscar Casanova, integrante del grupo, dio a conocer las líneas de investigación de su trabajo, especialmente el procesamiento digital de imágenes y señales para el análisis de enfermedades cardíacas. Este evento fue realizado en la sala “Ramón J. Velázquez” de dicha universidad y contó con la presencia de los alumnos de Comunicación Social de la cátedra Periodismo Científico pertenecientes a la Universidad de Los Andes Táchira (ULA).

La Bioingeniería trata de aplicar los principios o métodos de las ciencias exactas y de la ingeniería para solucionar problemas en el campo de la medicina y biología. En el estado Táchira, el profesor Bravo con el resto del grupo, se dedican al estudio de imágenes y señales para simplificar el trabajo de los médicos en la región, vinculado con la lectura de imágenes y señales en equipos médicos.

Bravo destacó que el grupo se formó en el año 1998, por algunos profesores que decidieron realizar proyectos en este campo. Contaron con el apoyo de la UNET y del Fondo Nacional para la Ciencia y la Tecnología (FONACIT).

Asimismo, existe diversidad en las especialidades de los integrantes del grupo: ingenieros mecánicos, electrónicos, informáticos, matemáticos e incluso médicos. También participan tesistas, preparadores y estudiantes de pregrado. Bravo señaló, que esta labor la realizan en equipo con otros grupos de bioingeniería del país, como el de la ULA en Mérida, el de la Universidad Central de Venezuela (UCV) y la Universidad Simón Bolívar (USB).

Esta especialidad que se relaciona con la ingeniería y medicina, busca atender problemas que afecten la calidad de vida del hombre, a través del diseño y producción de dispositivos que capten y procesen la información eléctrica de ellos mismos. Entre los objetivos del grupo, predomina el desarrollo de nuevas tecnologías a través de la investigación aplicada así como el impulso de modelos matemáticos y de algoritmos para procesar datos.

Bravo manifestó que en la región tachirense, las principales causa de muerte son las enfermedades cardíacas y el cáncer gástrico, producto de la alimentación rica en harinas y grasas que poseen los habitantes del estado. Por esta razón, las investigaciones dan prioridad a estas dos enfermedades, de manera que se puedan analizar más rápido los datos y así el médico pueda diagnosticar de manera más exacta y rápida a un paciente.

El grupo de bioingeniería trabaja en conjunto con hospitales y clínicas de estado y facilitar la labor médica. No sólo se dedican al procesamiento de imágenes y señales, sino al estudio de zonas como el pueblo de El Cobre en el Táchira, donde existe una tasa muy alta de personas con malformaciones congénitas debido al uso indiscriminado de fertilizantes y pesticidas para las cosechas.

Sin embargo, los recortes presupuestarios en la universidad, y la falta de apoyo gubernamental para este tipo de proyectos, han hecho que todo el potencial de las personas dedicadas a la investigación no se explote completamente. Reciben apoyo económico por parte de la UNET y FONACIT, también con Ley Orgánica de Ciencia, Tecnología e Innovación (LOCTI), Las empresas aportan recursos económicos para la realización de los proyectos.



Pese a la situación económica actual y los problemas políticos, el grupo de bioingeniería sigue trabajando. El profesor Bravo resaltó la gran receptividad que tienen en países como Francia, España o Chile hacía los proyectos y estudios que se llevan cabo; “En el exterior ven el gran potencial que tienen los venezolanos en el campo”. Por esta causa, existe una fuga de talentos, personas que estudian y se forman en las universidades nacionales, pero por falta de incentivos y recursos en su área, se van para poder crecer profesionalmente.



Para Bravo lo más importante es que haya gente que quiera trabajar. Así resalta el trabajo de sus compañeros en el grupo de Bioingeniería de la UNET y el de los demás grupo de trabajo a nivel nacional, quienes se esfuerzan por hacer una buena labor en el área para ser reconocidos tanto el país como en el exterior.